Descripción

La amplia historiografía en torno a la Guerra Civil española abarca innumerables estudios sobre prácticamente todos los aspectos posibles de la trágica contienda. Entre ellos merecen mención especial los dedicados a los voluntarios extranjeros que, movidos por idealismo, interés particular o mera necesidad, participaron activamente en diversos frentes de batalla a lo largo y ancho de la geografía de la Península Ibérica. Sin embargo, mientras que los artículos o libros dedicados a los combatientes internacionales que apoyaron al bando republicano (algunos por afinidades democráticas, los más por simpatías comunistas) cuentan con un aceptable número de publicaciones de considerable calidad académica, las investigaciones enfocadas sobre quienes arriesgaron su vida en favor del bando nacional (algunos por simpatías hacia Franco, los más por un anticomunismo militante) no cuentan, ni en nuestro país ni allende sus fronteras, más que con unos pocos estudios realizados casi al margen de la historiografía académica y con limitado acceso a fuentes documentales de primer orden.
Es precisamente con la intención de ceder directamente la palabra a uno de los personajes más apasionantes – a la par que desconocido en nuestro país– de cuantos tomaron las armas en defensa de sus ideales durante nuestra fraticida contienda por lo que ofrecemos en este libro, y por primera vez en lengua castellana, las vivencias, reflexiones, anhelos y decepciones de quien ha sido considerado una suerte de “versión nazi de un personaje de Jack London”. Nos referimos al noruego Per Imerslund quizás uno de los más exóticos y fascinantes componentes de “los otros internacionales” según denomina José Luis de Mesa  a los combatientes extranjeros en el bando nacional en contraposición a las Brigadas Internacionales frentepopulistas)