¿POR QUÉ LA REPÚBLICA PERDIÓ LA GUERRA?

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Stanley Payne es un hispanista norteamericano de larga trayectoria en el estudio de la historia contemporánea de España. En los años 60 publicó libros en la mítica editorial parisina Ruedo Ibérico acerca de la Falange y las relaciones entre el ejército y el poder político franquista. De entonces hasta ahora ha ido publicando libro acerca del pasado siglo XX español con espacial énfasis en la Guerra Civil y el periodo franquista de gobierno.

La principal de este libro es que los factores por los que la República perdió la guerra fueron endógenos; no es que Franco tuviera la mejor parte del ejército o que le apoyaran los alemanes y los italianos sino que que fue debido a factores endógenos como fueron la lucha entre comunistas contra anarquistas o poumistas así como la progresiva “degeneración revolucionario o antidemocrática” de la República que le hizo perder apoyos entre muchos españoles y entre paísas nada sospechosos como Inglaterra o Francia que dejaron abandonada a la República a su suerte debido a su progresiva bolchevización. Esta tesis va en contra de la tesis dominante que, maniqueamente, define moralmente al bando franquista y al bando republicano como moralmente antagónicos. Y lo que dice Payne es que a Franco lo apoyaron muchos descontentos con la deriva de la República y que la República tenía pocos demócratas que la defendieron ya que desde los socialistas hasta los anarquistas la utilizaron como medio para sus delirios revolucionarios antidemocráticos.

Según Payne las razones por las que la II República perdió la guerra fueron las siguientes:
– Infravaloración de los peligros de la guerra ya que los republicanos creían que la mayoría de la gente estaba con ellos y un pronunciamiento militar sería derrotado en poco tiempo.
– Unión simplemente negativa de la izquierda en las elecciones de febrero de 1936 ya que lo único que les unía era el rechazo a que la derecha tomara el poder político. Entre los partidos republicanos de orden y la CNT mediaba un abismo.

Las contradicciones del socialismo español ya que en el mismo partido,PSOE, había una tendencia legalista y otra revolucionaria y antiburguesa nada democrática. Según Payne mientras que en otros países, Alemania o Inglaterra, el socialismo defendía la legalidad democrática en España el socialismo estaba dirigido por un líder como Largo Caballero que se jactaba de ser el “Lenin español”.
Errores del gobierno del Frente Popular a la hora de tomar medidas para evitar la Guerra Civil. La izquierda que había ganado, por estrecho margen, las elecciones del 36 habían patrimonializado la República y pensaban que los militares habían tomado nota de la “voluntad” del pueblo por lo que los gobernantes republicanos que no querían una guerra civil pensaban que si ésta llegaba la pararían fácilmente con huelgas generales y la oposición mayoritaria del pueblo español. Es famosa la anécdota del presidente del gobierno de julio del 36, Casares Quiroga, al que los periodistas los dijeron la noche del 18 de julio que los militares se habían levantado; el respondió que si ellos se levantaban él se iba a acostar. Duró dos días mas como Presidente de gobierno.

La entrega de armas del siguiente gobierno al de Casares Quiroga, dirigido por Giral lo que provocó graves desórdenes públicos por parte de muchos republicanos que pararon el golpe de Estado en muchos sitios pero a costa de graves desórdenes públicos y de la anulación de la legalidad del gobierno republicano que dejó de tener el control de la calle durante unos meses claves en los que el bando franquista era débil.
Disidencia regional y nacionalista. Junto a los esfuerzos para parar a los revolucionarios el gobierno central tuvo que luchar contra los nacionalistas que no querían cooperar con el gobierno central en el esfuerzo de guerra común antifranquista.

La superioridad militar de Franco tanto en hombres como en equipamiento “sin embargo -como dice Payne- durante los primeros doce o quince meses del conflicto esas ventajas fueron relativas y solo se convirtieron en superioridad absoluta en el otoño de 1937.”

La ineptitud en la política naval ya que si en tierra la pasión por la revolución y las luchas internas erosionaron la eficacia del ejército de tierra durante unos meses en el arma naval la revolución destruyó la disciplina y mató a los mandos casi en su totalidad por lo que fue un arma inútil en manos de los revolucionarios durante toda la guerra. El no bloquear el Estrecho de manera eficaz en los primeros momentos de debilidad franquista fue, a la postre, definitivo.

Intervención extranjera, mientras que Franco pudo contar con el apoyo de los regímenes totalitarios de la época los gobiernos democráticos no apoyaron de la misma manera a la República debida a la deriva revolucionaria (asesinato generalizado de sacerdotes, checas, golpes a la propiedad privada y desprecio total del poder político republicano salido democráticamente de las urnas) que presentaba la II República los primeros meses de guerra.

El caos financiero y económico de la República que tuvo que soportar un economía revolucionaria durante un tiempo precioso que no se pudo recuperar con el gobierno mas firme del socialista Negrín. La cooperación del comunismo soviético tuvo una parte positiva en temas militares, de seguridad, de propaganda y desinformación en los que los soviéticos eran expertos pero, a la larga, la proximidad soviética, nada gratuita, fue el abrazo del oso para el gobierno de Negrín que no pudo encontrar apoyos en Europa.

La falta de unidad de acción ya que Franco unificó los partidos de derechas por Decreto y los republicanos se desangraron por luchas internas de tipo ideológico o territorial. El único dirigente republicano que contó con poder real fue Negrín que, según Payne, fue el más impopular de los dirigentes republicanos pero “el gran líder del régimen del Frente Popular durante la Guerra Civil.

El libro tiene la virtud de contextualizar los hechos narrados con lo que estaba sucediendo por la misma época en Europa y deconstruye la versión oficial que se ha venido dando hasta ahora de los hechos históricos: la República tuvo mas heridas que las que le produjo Franco por parte de unos republicanos escindidos entre la legalidad y las distintas versiones de la Revolución que cada uno de las facciones defendían. Un libro interesante para los que no reduzcan la historia a películas de buenos y malos.

ESTADO: Como nuevo

Nº de páginas:

Año:2010

Editorial: Planeta

Descripción

Stanley Payne es un hispanista norteamericano de larga trayectoria en el estudio de la historia contemporánea de España. En los años 60 publicó libros en la mítica editorial parisina Ruedo Ibérico acerca de la Falange y las relaciones entre el ejército y el poder político franquista. De entonces hasta ahora ha ido publicando libro acerca del pasado siglo XX español con espacial énfasis en la Guerra Civil y el periodo franquista de gobierno.