Descripción

El seny es la sensatez, la cordura, el sentido común. Eugenio d’Ors lo llamó clasicismo. La rauxa es todo lo contrario. Son los principios contradictorios que hay dentro de una persona. En palabras de Eugenio d’Ors el barroco. O dicho de otra manera, la virtud y el pecado en la sociedad catalana. Estas dos palabras rigen el hecho diferencial catalán. Los nacionalista catalanes se rige por el seny y el resto de los humanos por la rauxa. Porque la perfección está en Cataluña y el caos fuera de ella. Este hecho diferencial catalán ¿se ha regido por el seny o por la rauxa? Lo podemos formular de otra manera, ¿la mentalidad catalana es barroca o clasicista? ¿es austricista o borbónica?

Las mayoría de los estereotipos catalanes son falsos. La idolatrada frase “los catalanes nunca hemos sido…” es irreal. Podemos colocar cualquier adjetivo y transformaremos una falsedad en una realidad. La afirmación “Cataluña no es un país violento” es falsa. Es y ha sido una región conflictiva desde sus orígenes. Jaume Vicens Vives explica como en Cataluña se han vivido once revoluciones en los últimos cinco siglos. Por el contrario Castilla sólo ha participado en nueve; Francia en siete; los Países Bajos en cuatro; o Inglaterra en tres. Esto es un país violento y no lo que nos han querido vender.

En la cultura tradicional catalana el debate sobre el seny y la rauxa se define como la lucha entre la virtud y el pecado. Añadiendo que la figura de Sant Jordi luchando contra el dragón es el símbolo gráfico de esta lucha. Pues bien, ya que volvemos a la mitificación de todo lo ocurrido, también lo tenemos en el hecho del seny y la rauxa. Y es que gran parte de la historia que conocemos fue inventada por la factoría Renaixença a mediados del siglo XIX. Cataluña debía tener una historia apoteósica y, como que no la tenía, se la inventaron. Desde su formación hasta la opresión de un estado centralista, pasando por la independencia, fueros y constituciones.

Lo que se vive actualmente en Cataluña forma parte de un acto cíclico. Cada cierto tiempo se repite. Esto ocurre desde hace cuatrocientos años, en la época de Pau Claris. Y así, luchando contra los elementos, han querido imponer una historia que nunca ha existidos. Y la pregunta que nos podemos hacer es: ¿por qué han actuado así? El nacionalista catalán tiene un trauma porque no quiere ser normal, al considerarse tocado por una ser superior. Esto le provoca un sentimiento de inferioridad que focaliza en estas ansias de demostrar la superioridad de la raza catalana.